Nefropatía diabética: qué es y cómo tratarla

La nefropatía diabética es el daño que causan en los riñones los altos niveles de glucosa en sangre. Puede afectar a cualquier paciente diabético con cifras importantes de hiperglucemia. El tratamiento principal pasa por controlar la glucemia, la tensión arterial y los lípidos, con tal de evitar etapas avanzadas de la enfermedad que requieran trasplante o diálisis.

Nefropatía diabética: qué es

La Nefropatía diabética se produce por el daño que puede producir el mantenimiento de altos niveles de glucosa en sangre a los riñones. De esta forma se producen una serie de cambios estructurales y funcionales  provocando pérdida en la capacidad de filtrar haciendo que fallen.

Pacientes que sufren nefropatía diabética

La Nefropatía Diabética ocurre tanto en la Diabetes tipo 1, también conocida como juvenil o insulino dependiente, y en la tipo 2, llamada del adulto, y también en otras formas secundarias de Diabetes Mellitus donde exista prolongación de la diabetes con cifras importantes de hiperglucemia. Existen factores de riesgo conocidos que guardan relación directa con su aparición y progresión, además del mal control glucémico:

  • Edad
  • -Mal control de la tensión arterial
  • Susceptibilidad genética
  • Obesidad
  • Tabaquismo

Síntomas de la nefropatía diabética

Con frecuencia el síntoma inicial de la nefropatía diabética es el cúmulo de líquido (edemas) en zonas declives del cuerpo. También puede darse pérdida de sueño, de apetito, debilidad general, cefalea, náuseas, vómitos, cifras de tensión más elevada de lo habitual y también pueden darse casos de orinas espumosas.

Tratamiento de la nefropatía diabética

El pilar fundamental del tratamiento en Nefrología para la enfermedad de nefropatía diabética es el control de la glucemia (azúcar en sangre), de la tensión arterial y del perfil lipídico (grasas en sangre).  Esto puede lograrse con modificaciones del estilo de vida, tales como:

  • Cambios en la dieta
  • Tomar correctamente los medicamentos
  • Teajuste de la terapia en la diabetes (en caso necesario)
  • Tratamiento y control de las infecciones urinarias u otras infecciones que necesiten ser tratadas con antibióticos.

En general, son efectivos los resultados con dicho tratamiento. Depende de la etapa en que sea diagnosticada la enfermedad, para intentar minimizar el daño renal y/o enlentecer la progresión de la enfermedad a etapas más avanzadas que requieran trasplante renal o diálisis y también evitar complicaciones en otros órganos del cuerpo.

Fuente

topdoctors.es